La Historia Se Repite: Romney Toma Una Postura Dura Sobre La Inmigración

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El favorito aspirante a la candidatura republicana presidencial adopta retorica anti-inmigrante
Por Ann Garcia, Philip E. Wolgin

El republicano al frente de la contienda hacia la nominación parala presidencia, Mitt Romney, una vez apoyo tácitamente la reforma migratoria. Lamentablemente, su reciente apoyo de duras posturas sobre la inmigración, es un espectáculo que hemos visto antes con el senador John McCain en 2008, y pone en blanco a la población que crece con más rápidez. Con esta nueva postura, arriesga perder no sólo el voto latino, sino a muchos votantes quienes no son latinos.

En las últimas semanas hemos visto a Romney dar un vuelco en cuanto al tema inmigratorio, primero con decirle al publico que vetaría el Acta DREAM si fuera presidente, y despues al aceptar el respaldo del secretario del estado de Kansas, Kris Kobach (R), quien fue autor de la ley SB 1070 en Arizona y HB 56 en Alabama, y muchos otros proyectos de ley anti-inmigrantes al nivel estatal y local.

Recuerden que el senador John McCain (R-AZ) fue un firme defensor de los inmigrantes y, por eso había recibido un apoyo abrumador de los latinos en su estado natal antes de postularse para presidente en la campaña electoral del 2008. Fue el creador e impulsor de la Ley de Reforma Integral de Inmigración en el 2006, y apoyó el intento de pasar una reforma migratoria integral en el 2007 antes de cambiar de postura y de tono sobre la inmigración con el fin de mantener la competitividad en las primarias republicanas.

Los votantes latinos si dieron cuenta rápidamente del doble discurso político del senador McCain en cuanto al tema migratorio. La porción republicana del voto latino, el cual George W. Bush había elevado a un 35 por ciento en el 2000, y por lo menos un 40 por ciento en el 2004, se invirtio , y sólo el 31 por ciento de latinos votaron por McCain-Palin en el 2008.

Al entrar en el ciclo electoral del 2012, varias encuestas recientes muestran que Romney seguirá el camino de McCain, y el declive del GOP entre los latinos continuará el , si este continúa en las sendas anti-inmigrantes.

La (d)evolución de las posturas de Romney en la inmigración

La postura de Mitt Romney sobre la la inmigración ha oscilado por años, pero ahora su postura de línea dura queda más clara que nunca.

En una encuesta del 2005 con el Boston Globe, Romney habló del proyecto de ley de la reforma migratoria integral de los senadores McCain y Edward Kennedy (D-MA) como una “propuesta razonable”. Y pocos meses después, le dijo al Lowell Sun que no creía en la deportación masiva de los 11 millones de personas indocumentadas que viven en el país.

Sin embargo, durante las primarias del 2008, la postura del candidato Romney sobre la inmigración se endureció drásticamente. En un debate en la Biblioteca Reagan, Romney le presentó a sus partidarios republicanos un plan de deportación masiva gradual, en el cual los inmigrantes indocumentados recién llegados serían deportados inmediatamente, y aquellos que habían estado aquí por mucho tiempo y que estaban criando a sus hijos, tendrían suficiente tiempo para “organizarse y regresar a su país de origen”.

Pero, eso no fue todo. También propuso construir una cerca en la frontera y hacer un llamado a los inmigrantes indocumentados para que “se pongan en la fila como todos los demás que quieren venir aquí.” Un mes después, Romney incorporo a Kris Kobach, en ese tiempo el consejero general para la Federación de Reforma Migratoria Estadounidense (un grupo de odio anti-inmigrante), como asesor de la seguridad en la frontera y temas de inmigración.

Hoy en día, Romney ha elegido distinguirse de sus oponentes en las primarias al prometer acabar con los “imanes de amnistía”, incluyendo el terminar la cuota de matrícula del estado para estudiantes, y vetar el Acta DREAM, un programa apoyado por 91 por ciento de los latinos.

La línea anti-inmigrante de Romney se convierte lo normal en los medios

Por encima de todo, su entusiasmada aceptación del respaldo del extremista Kris Kobach muestra que tan admisible sus posturas anti-inmigrantes ahora son. Como informó ThinkProgress, Kobach dijo con entusiasmo que “la inmigración ilegal es una pesadilla… [y] Mitt Romney es el candidato que finalmente asegurara la frontera y acabará con los imanes, como la cuota de matricula del estado.”

El respado de Kobach causó una tormenta de crítica de parte de la prensa. Por ejemplo, el New York Times argumento que Romney “ha abandonado toda pretensión” de moderación en el tema de la inmigración, y Andres Oppenheimer del Miami Herald declaro que el cambio muestra que los votantes hispanos serán el “problema más grande” para Romney en la próxima elección.

Las encuestas sugieren que su nueva estrategia fracasará

Entonces, ¿cómo la postura anti-inmigrante de Romney afectará su candidatura?

Una gran cantidad de encuestas recientes sugieren que podría encontrarse en peligro de perder el voto latino, el cual compuso 6,9 por ciento de todos los votantes en el 2010, y una porción importante de estados claves como Florida y Nevada. Florida en particular, que tiene sus primarias el 31 de enero, constituye un verdadero reto para las posturas de Romney sobre la inmigración – él esta a favor de hacer el inglés el idioma oficial, a medida que difunde anuncios de campaña en español.

Sus posturas sobre varios temas están en oposición a la de los latinos. Según una reciente encuesta conducida por el Pew Hispanic Center, un 91 por ciento de votantes hispanos apoyaron el Acta DREAM, mientras que sólo el 7 por ciento se opuso a ella. A los votantes también se les pregunto si los inmigrantes no autorizados deberían ser elegibles para la matrícula estatal, y otra vez, el 84 por ciento estuvo de acuerdo, mientras que sólo el 12 por ciento opinó lo contrario.

Agregándole a los resultados de Pew, un sondeo conducido por Noticias Univision y Latino Decisions a principios de noviembre reveló que sólo el 14 por ciento de los latinos estarían más propensos a apoyar a un candidato con quien coincidían con sus planes económicos, pero que había declarado que “los inmigrantes ilegales son una amenaza para Estados Unidos”. Un total del 59 por ciento dijo que estarían menos propensos a apoyar a ese candidato.

Más del 76 por ciento respondió afirmativamente, y sólo el 6 por ciento en lo negativo cuando se les preguntó si serían más o menos propensos de apoyar a un candidato con quien coincidían con sus planes económicos, y que sostuvo que “tenemos que tratar a los inmigrantes con respeto y dignidad”,.

Lo que esto significa es que hasta a los votantes latinos que podrían ser atraídos por los mensajes económicos de los republicanos les resultaría imposible apoyar a un candidato con una retórica llena de odio hacia el tema de inmigración.

Últimamente, Mitt no tiene nada que ganar y todo que perder, con su estrategia anti-inmigrante. Simplemente pregúntele al senador McCain.

Ann García es Asistente de Investigación y Philip E. Wolgin es Analista de Política sobre Inmigración en el Center for American Progress Action Fund.